Sala Stampa F1

EL PRINCIPITO EN ROJO

EL PRINCIPITO EN ROJO

Montecarlo tiene su historia, glamurosa y legendaria, en la Formula 1. La carrera de las carreras, la cita delux de la temporada, entre los muros, los altibajos, las pequeñas y ricas calles de Monaco, el Principato, escenario de epicas batallas, historias de triunfos y tragicos accidentes, un lugar atipico y controvertido para ser el teatro donde se exiben los mejores pilotos, donde corren y pelean los monoplazas màs rapidos y tecnologicos del mundo del motor.

Lastima que cada año, por lo meno en la ultima decada, las carreras se hayan hecho terriblemente aburridas, 0 adelantamientos,  procesiones sin emociones, los nuevos monstruos se encuentran incomodo en este toboga frente al Mediterrano.

Aquì viven muchos de los pilotos de la actualidad y del pasado, los ladrillos, el asfalto, las paredes de sus pincipescas residencias huelen a historia de la F1, a gasolina, a neumaticos fumantes. Desde aquì viene el chico maravilla Charles Leclerc, el principito rapido en la pista como en su victoriosa trayectoria deportiva que lo ha visto triunfar el la Gp3, en la F2 antes de llegar a la Formula 1 al volante de una Sauber AlfaRomeo que en la temporada recien acabada ha hecho olvidar la tortuga suiza de los ultimos años, y donde nos ha hecho ver de lo que es capaz a los mandos de un monoplaza claramente deficitario relacionado a lo que tendrà en sus manos en un par de meses. Y por lo que hemos visto, tenendo en cuenta todavia lo que significan, en los 2 dìas de test de final de temporada en el circuito de Yas Marina, el tio promete. Uno de los chico de la Ferrari Driver Academy puede llegar a lo màs alto, luchando por algo importante, intentando acabar con el dominio de las flechas de plata, imbatibles en la era hìbrida.

La espera, la gana de verlo al volante de un bolido rojo peleando para poles, podios y victorias se va acabando. Tengo muy claro che con el Ferrari 2019, el coche que era de Raikkonen, que hubiera podido ser de Jules Bianchi, que muchos hubieran querido conducir en estos ultimos 2 años cuando il Cavallino ha estado fuerte, rapido, a la altura de los todopoderos Mercedes, Charles serà uno de los protagonista del proximo Mundial que levantarà telòn en Melbourne.

Y seguro por primera vez en la historia, el pequeño reino de Montecarlo soñarà en grande con uno de sus hijos, un talento cristalino, un piloto que harà resonar el imno del Principato màs allà de lo que hemos escuchado y suena en cada ediciòn del Gp de Monaco. De los sueños de Leclerc a las posibles pesadillas de un Vettel que llega a su quinta temprada con los de Maranello con el imperativo de volver a ser campeon, igualando al recièn coronado pentacampeon Hamilton, de devolver a Ferrari que faltan desde màs de una decada.

Los deberes para el aleman seràn complicados aùn màs por un nuevo adversario que encontrarà en el mismo garage, que tendrà a su lado desde los primeros lamentos del nuevo bolido rojo, muy cerca en las pista cuando empiezarà el baile de este novato y de los demàs pilotos.

Un pequeño principe ya crecido, con experiencia, rapido, que no deja nada al caso, que ha podido confrontarse con los “big” de la maxima categoria del motor en su primera temporada, dejando ya bien claro lo que podrà ser su paso por Ferrari.

Un principe que quiere luchar para la corona, un caballero sin manchas ni miedo, sobre un Cavallino que todo el mundo espera no ser cojo y que pueda permitir a Charles de lucir de luz propia. Un principito  que quiere ser grande entre los grandes.